Tecnologías para una educación visual

“Sin medios para imponer la uniformidad genética a los embriones, los gobernantes del mundo excesivamente poblado y organizado de mañana tratarán de imponer la uniformidad social y cultural a los adultos y sus hijos.” Aldous Huxley

Tecnologías para una educación visual explora algunas herramientas de enseñanza populares en los Estados Unidos de América a lo largo del siglo XX. Al examinarlas y apropiarse de ellas, los proyectos presentados señalan sus riesgos y sus fallas, critican sus intenciones y develan algunas de las redes ideológicas que conforman nuestro pensamiento como individuo y nación, así como las instituciones que ejercen influencia sobre estas. Las piezas reunidas en esta muestra exploran el acceso de las personas al conocimiento, al lugar o a una situación, por medio de los métodos de enseñanza que las instituciones consideran pertinentes, donde la mirada y el lenguaje se convierten en actos políticos.


USCIS FlashCards y N400 The Application for Naturalization, de Eliseo Ortiz, toman dos métodos de enseñar a los residentes que buscan ser ciudadanos de Estados Unidos de América. Las USCIS Flashcards son 100 tarjetas que contienen preguntas y respuestas acerca del gobierno y la historia de dicho país. La N400 es el formulario mediante el cual se solicita la nacionalidad estadounidense y en el proceso se incluye una entrevista oral en la cual se hacen preguntas (de las USCIS Flashcards) y el aspirante tiene que contestar 6 de 10 para pasar. ¿Cómo contener la historia y el sistema político de un país en un conjunto de preguntas? ¿Cómo educar a las personas al respecto de estos temas? Ortiz expone estas herramientas y las cuestiona, desde cómo limitan el acceso a la ciudadanía, hasta sus cualidades educativas: enseñan a repetir pero no a pensar, buscan homogeneizar y perpetuar los modelos de pensamiento. La manera en que se responde a las preguntas y la comprensión del idioma pareciera tener más peso que el conocimiento de la historia y política del país norteamericano.

Angélica Piedrahita, por su parte, explora los recursos visuales que surgieron desde la industria turística con la intención de ilustrar el grado de civilización de países como Cuba, Filipinas, Colombia, Perú, Jamaica, entre otros, para promoverlos como destinos para viajar. Posteriormente, estas imágenes con una mirada costumbrista, desde el extranjero y lo exotizador, se convirtieron en recursos educativos por muchos años. Estos conjuntos de imágenes mostraban actividades o personas con las que se podían relacionar los extranjeros como Washing Day o Business Men. Al mezclar y recomponer la imagen, Piedrahita cuestiona la veracidad, la función y la eficacia de estos recursos que por mucho tiempo fueron la forma en que las personas conocían otros lugares.

La puesta en escena de estos estudios mediáticos busca comprender mejor la forma en que funciona la ideología sobre un país, las relaciones con las instituciones al poder y cómo la educación y el aprendizaje como herramientas para preservar y asegurar la subjetividad nacional. Contar una sola historia, una sola verdad.¿Cuál es la diferencia entre educar e instruir? ¿De qué manera la educación es una forma de insertarse en el circuito ideológico de una sociedad? ¿Cómo se puede escapar de éste? ¿De qué otras formas se ha moldeado nuestra visión de nación? ¿De observar y percibir al otro?

Texto de Beto Díaz Suárez

Leer reseña de Erick Vasquez